sábado, 30 de enero de 2010

WINSTON


La biografía de Churchill me parece un ejemplo de lo que debería ser la referencia a cualquier persona diagnosticada. Porque este hombre sufrió un trastorno bipolar, cómo si no pudo mantener una energía tan contagiosa que le llevara a afrontar algunos de los hechos históricos más decisivos y problemáticos de la Historia reciente mundial. Pasó sus últimos años aquejado de una fuerte depresión. Podéis mirarlo en wikipedia. Pero hay que buscar en Internet, con bastante perseverancia, esta característica del hombre, a diferencia de lo que desde los medios se suele hacer a la hora de calificar a un asesino, por ejemplo. ¿Por qué esa característica es tan relevante para el periodista y tan secundaria para el historiador?

JUANA DE ARCO

Una campesina, en la película de Otto Preminger (a su vez basada en la obra de teatro de Bernard Shaw), escucha voces que atribuye a Santa Catalina, a alguna otra santa y a San Miguel Árcangel que le "ordenan" liberar a Francia de la ocupación inglesa y que se vista de soldado. Este personaje convence al rey Carlos, antes de coronarse, para liderar un ejército que le permita combatir a los ingleses y así liberar Reims, en cuya catedral podrá ser coronado. Una vez conseguido su propósito es acusada por los ingleses de brujería y condenada por la Santa Inquisición para la salvación de su alma. La dan elegir: o retractarse y ser condenada a cadena perpetua o ser quemada en la hoguera. Ante la disyuntiva, prefiere morir quemada. Luego fue rehabilitada jurídicamente y elevada por la propia Iglesia a la condición de santa. ¿Qué le hubiera pasado a una persona que se hubiera comportado como este personaje de la película en este comienzo de siglo XXI? ¿Quiénes la hubieran "valorado" a falta de Inquisición? ¿Qué "tratamiento" hubiera recibido?

enlace a la ficha técnica de la película