
La biografía de Churchill me parece un ejemplo de lo que debería ser la referencia a cualquier persona diagnosticada. Porque este hombre sufrió un trastorno bipolar, cómo si no pudo mantener una energía tan contagiosa que le llevara a afrontar algunos de los hechos históricos más decisivos y problemáticos de la Historia reciente mundial. Pasó sus últimos años aquejado de una fuerte depresión. Podéis mirarlo en wikipedia. Pero hay que buscar en Internet, con bastante perseverancia, esta característica del hombre, a diferencia de lo que desde los medios se suele hacer a la hora de calificar a un asesino, por ejemplo. ¿Por qué esa característica es tan relevante para el periodista y tan secundaria para el historiador?
No hay comentarios:
Publicar un comentario